Diario Camino de Santiago 1999


CAMINO DE SANTIAGO


El Año Santo Compostelano fue instituído por el Papa Calixto II en 1119 y ratificado por el Papa Alejandro III en 1179 por la bula "Regis Aeterni". Cuando la fiesta de Santiago, 25 de julio, coincide con el domingo, es Año Santo. Por esta razón el año 1999 fue Año Santo Jacobeo. Así pues, el 31 de diciembre de 1998, con el acto simbólico de la apertura de la Puerta Santa por el Arzobispo de Santiago de Compostela, dió comienzo un nuevo Año Santo, un Año de Perdón, de Indulgencia y Renovación para todos los peregrinos que nos acerquemos a Compostela.

Durante el camino compartimos juntos una experiencia de Iglesia Joven que camina, que establece lazos de comunión con otras personas que peregrinan en la vida hacia el encuentro con el Padre Dios. Descubrimos lugares, otra cultura y gente nueva. Pero sobre todo, nuestra peregrinación fue también una peregrinación personal, interior que nos ayudó desde el camino a dejarnos reconciliar con Dios y a vivir la Buena Noticia vinculados en la Iglesia y siendo testigos del Resucitado..

Diario de la peregrinación

  • Día 1 de agosto de 1999

    Nos acercamos a la meta de nuestro peregrinar... Santiago de Compostela. Desde Arzúa el brazo se dirige a Pedrouza. Se trata ya del Camino Francés, y eso significa encontrarnos con otros grupos de peregrinos... cada vez más numerosos. Mons. Romero Pose continúa con nosotros (mañana volverá a repetir esta etapa con el brazo 2); resulta interesante ver con qué familiaridad los jóvenes tratan a su obispo (no podían imaginar que estuviese con ellos tan cerca... "y además no es una persona rara", dirá alguno de ellos). El que la Iglesia sea tan asequible es un signo de que las cosas funcionan... una señora mayor que nos acompaña dirá "con esta peregrinación, Dios me ha dado a entender la necesidad de la Iglesia en mi vida".
    El camino a Pedrouza resulta duro, y hay que pedir en Lengüella que abastezcan de agua al grupo. Nos encontramos con peregrinos procedentes de Navarra y a su Arzobispo Mons. Fernando Sebastián... van a acampar cerca de nosotros.
    La Eucaristía la celebramos en la iglesia parroquial, y gracias a la amabilidad del párroco, D. Juan, tenemos todo lo necesario para que la gente se siente cómoda... unas nubes cargadas parecen amenazarnos desde el horizonte, pero sólo lograrán que tengamos una tarde fresca y agradable.
    Mañana la última etapa hasta el Monte del Gozo... después vendrá el abrazo al Apóstol.
  • Día 2 de agosto de 1999

    El Monte del Gozo... ¡cuántos recuerdos afloraban en las palabras que el Sr. Cardenal nos dirigía a todos en la Eucaristía de la tarde en el Centro Europeo de Peregrinos Juan Pablo II"!.
    Y así debió ser... Desde la peregrinación para ganar el Jubileo de Acción Católica hasta la última de este milenio han transcurrido algunos años. Pero, según nos relataba D. Antonio María, desde el encuentro del Papa con los jóvenes en el verano de 1989 las peregrinaciones a Santiago han tenido un relieve peculiar... se ha convertido en un objetivo de millones de personas de todo el mundo que vienen con el propósito de abrazar al Apóstol, y de que algo cambie en sus vidas.
    Así pues, el brazo 1 se encuentra en el Monte del Gozo, y se espera la llegada del segundo brazo a la hora de la comida del día 3.
  • Día 3 de agosto de 1999

    Las siete y media de la tarde, y un viento endiablado azotaba el Monte del Gozo; entonces, con voz serena, pero con fuerza, se oyó la voz del Cardenal a través de los altavoces: "No tengáis miedo, Cristo está con nosotros... A pesar del viento, Dios quiere llevar a cabo esta Eucaristía". Al hilo de las palabras del Evangelio D. Antonio María fue desgranando las claves que todo joven ha de tener en su vida para que Cristo sea su seguridad y fortaleza... toda una lección de abandono en Dios.
    A todo esto, llegó al Monte del Gozo, a eso de las dos de la tarde, el segundo brazo de marcha de la Diócesis de Madrid. Y al frente de ella D. Eugenio Romero Pose, Obispo Auxiliar de Madrid, que había repetido el trayecto de Pedrouza al Monte del Gozo (ayer lo hizo con el brazo 1). Sin embargo, nos decía, estaba dispuesto a repetirlo; y es que los jóvenes han agradecido que sus obispos estuvieran junto a ellos en este peregrinar a Santiago; también Monseñor Cesar Franco ha realizado sus etapas de peregrino conversando con los cientos de jóvenes de Madrid... todos agradecemos esa cercanía de nuestros pastores.
    En otro orden de cosas, durante el camino surgen miles de oportunidades para poner el Evangelio en práctica. Esta peregrinación parece como un gran "laboratorio" donde se verifica que las palabras de Jesús son realidad, la más vivísima verdad. Y en muchas ocasiones también experimentamos esa voz del corazón que resuena en la conciencia y que nos inspira para ser más libres. "Parece mentira, por ejemplo, -así nos cuenta Beatriz- como Dios, mediante pequeños detalles nos habla a voz en grito, lo único necesario para enterarse es estar atentos y abiertos a ver a Dios en cada situación. Eran las seis de la mañana y yo, medio dormida, me disponía a comer mis dos magdalenas con chocolate. En ese momento, oí a un chico que decía que había perdido su desayuno, y no tenía nada para tomar. Yo toda generosa y amable le ofrecí mis galletas con mermelada, que era lo que me sobraba. Pero una chica a mi lado, sin pensarlo dos veces, ofreció su bolsa entera del desayuno, y le dijo: '¡toma!, coge lo que quieras'. Esto me hizo darme cuenta de que a Dios no le basta con lo que nos sobra, sino que lo quiere todo.
    En fin... y ese padre que anduvo durante la gran parte de la peregrinación con su hija pequeña sobre los hombros, ya que la pobre no podía andar mucho. Contaba que hubo momentos en que notaba el cansancio y el agotamiento. Fue cuando vino la reflexión: "Si a mí me cuesta llevar el peso de mi hija sobre los hombros, ¿cuánto le costará a Dios Padre llevar sobre sí mis pecados?". Esa consideración acerca de la misericordia divina, le hizo a este padre llevar con mayor soltura y alegría el "peso" de su hija.
    ¡Que gran escuela ésta del Camino de Santiago!... y mañana el abrazo al apóstol Santiago.
    (En otro momento hablaremos de los "chupichous", es decir de los festivales nocturnos que están teniendo todos los días en el Monte del Gozo con intervención de grupos con un gran nivel artístico).
  • Día 4 de agosto de 1999

    Y llegó el día del abrazo... miles jóvenes venidos desde distintos puntos de Europa abarrotaron hoy la plaza del “Obradoiro” de Santiago de Compostela para dar un abrazo en la fe al Apóstol y a todas las gentes de buena voluntad. Mons. Julián Barrio, Arzobispo de Santiago, dio la bienvenida, en nombre también de todas las autoridades eclesiásticas congregadas en el Pórtico de la Gloria, entre ellas nuestro Cardenal, D. Antonio María Rouco, que peregrinó con los jóvenes madrileños desde el Monte del Gozo hasta la Plaza de la Catedral de Santiago.... cantos, gritos de alegría y emociones, era el marco inconfundible de la plaza. Nuestros dos obispos auxiliares, Mons. Cesar Franco y Mons. Eugenio Romero se encontraban entre los jóvenes escuchando el pregón de bienvenida.
    Mañana darán comienzo las catequesis y las ponencias, pero lo realmente importante ya se ha producido: como millones de peregrinos durante siglos atrás, los jóvenes de Madrid se han acercado hasta la ciudad de Santiago de Compostela para confirmar su fe y decir al mundo entero que el proyecto de su vida lo ponen en manos de Dios y al servicio de los hombres sus hermanos. Es mucho lo que ahora queda por “peregrinar”, ya que éste continuará en los lugares habituales de la gran metrópolis madrileña.... pero Santiago quedará más cerca como lugar de referencia de cada uno, que nos recordará dónde se encuentra lo esencial.
    Por la noche se habilitaron autocares para trasladar a los peregrinos desde Santiago al Monte del Gozo... todos contentos, cansados... Monseñor Romero Pose, en la puerta del campamento Juan Pablo II, fue recibiendo a muchos de estos jóvenes animándoles a descansar, y hasta rezó Vísperas y Completas con dos grupos distintos; ellos se lo pidieron, y él les dio las gracias por compartir momentos de oración muy de la Iglesia... ¿hacia dónde habrán llegado los ecos de esos salmos recitados con tanta intensidad, con tanto amor de Dios?
  • Día 5 de agosto de 1999

    Galicia es conocida como lugar de lluvias... hoy hemos tenido agua hasta en la sopa. Sin embargo, no priva para que haya sido un día realmente emotivo. Por la mañana, tal como están previstas las actividades en nuestra estancia en Santiago, hubo laudes y las catequesis que impartieron obispos, sacerdotes y responsables de grupos. Posteriormente se aguardó la llegada al Monte del Gozo de Pastoral Universitaria con más de 500 jóvenes, aunque éstos debido a problemas de autobuses no llegaron hasta la tarde (el Cardenal de Madrid les acompañó, sin embargo, en su entrada a Santiago.
    Al mediodía los coordinadores generales de la Peregrinación de Madrid comieron con D. Antonio María... allí estaban D. Eugenio, Goyo, Elia, Javier, Iratxe, José Ramón, Juan Pedro, Jaime, Alberto, Marta, Oscar, Alex, Alfonso,... En un ambiente informal compartieron con el Cardenal los acontecimientos y anécdotas y, sobre todo, que aunque la peregrinación, propiamente dicha, había terminado, la estancia en Santiago exigía renovar una tensión interior para aprovechar hasta el domingo los frutos de las distintas actividades.
    Por la tarde llegaron al Centro de Juan Pablo II del Monte del Gozo los castrenses con Mons. Estepa a la cabeza y casi al comenzar la Eucaristía Pastoral Universitaria. A pesar de la lluvia (al aire libre) la asistencia fue considerable, y los sacerdotes, como todos los días, confesaron a muchos jóvenes antes de la Misa. El Cardenal de Madrid no quiso extenderse en la homilía debido al aguacero que caía, y nos habló del sentido de la Indulgencia en la Iglesia.... que supiéramos aprovecharnos de ella como experiencia de la misericordia divina que también usa de la mediación eclesial, y que nos empapáramos de la gracia de Dios como lo estábamos haciendo con la lluvia de ese momento.
    Por la noche se celebró una cena de nuevo con el Cardenal al que asistió como invitado Mons. Estepa. También estuvieron Mons. Cesar Franco y Mons. Romero Pose. A ese ágape asistieron todos los sacerdotes y responsables de grupos de la Peregrinación... más de 200. Después de la cena, Goyo, Delegado de Pastoral de Infancia y Juventud de la diócesis de Madrid, explicó el sentido de ese encuentro: agradecer a todos los responsables el esfuerzo realizado por llevar a cabo la peregrinación a Santiago. Y después vino la entrega de obsequios. En primer lugar al Sr. Cardenal se le hizo entrega de un azulejo conmemorativo con la Puerta de Alcalá en azulejo y de un abrecartas. El mismo azulejo se les entrego a los obispos. Mención especial fue para el párroco de Villalba, D. Jesús, en donde ha estado, de manera permanente, la sede de la peregrinación madrileña; todos sus desvelos y cuidados hacia los peregrinos ha sido un derroche de cortesía, como la de sus colaboradores (Conchi, Alicia, Miguel, etc.)... a ellos también se les dio un recuerdo. Posteriormente, a todos los sacerdotes y próximos diáconos se les dio una estola conmemorativa. Oscar, uno de los responsables del "CO" (Comité Organizador; hay que decir que en todos los lugares donde ha parado la Peregrinación se estableció un CO para atender las solicitudes y atenciones de los peregrinos), nos relató una experiencia personal de su viaje y cantó, junto con Antonio una canción que habla del Dios "pequeño y pobre" que en vez de poder, usa de misericordia y bondad. Para finalizar, D. Antonio María nos brindó con unas palabras emocionadas (nos decía que como gallego tenía que ocultar emociones), en las que agradeció a todos el esfuerzo hecho pero que hay que continuarlo en Madrid potenciando la pastoral de juventud.
    En definitiva un hermoso día que, aunque cargado de lluvias... pero los peregrinos con sus chubasqueros nos recordaban a esas bolsitas de té que lo aguantan todo... mañana más.
  • Día 6 de agosto de 1999

    Mañana llena de catequesis para peregrinos y asistencia masiva... por la tarde una sorpresa. En la Iglesia de San Martín Pinario tuvo lugar una Eucaristía presidida por nuestro Cardenal a las 17.00 h., le acompañaron Mons. Cesar Franco y Mons. Eugenio Romero, obispos auxiliares de Madrid, así como una treintena de sacerdotes de la diócesis madrileña. Se nos anuncio que un joven ruso que venía con la Peregrinación de Madrid iba a ser bautizado por el Arzobispo de Madrid, así como otras tres jóvenes rusas iban a recibir el sacramento de la confirmación. Fue una ceremonia preciosa en la que se iba produciendo la traducción simultánea para que todos participáramos de su sentido. Daniel, por tanto, recibió por manos del Sr. Cardenal las aguas bautismales, el santo crisma y la comunión. Las tres muchachas recibieron el sacramento de la confirmación, y una última compatriota recibió su primera comunión. El Cardenal en su homilía hizo referencia a la liturgia de ayer a la transfiguración del Señor y resaltó el valor de los sacramentos como inicio y sustento del camino cristiano. Concluida la celebración litúrgica, una de las jóvenes rusas ofreció un canto al Señor en su lengua natal. El Señor Cardenal se despidió felicitándoles en su propia lengua natal...
    A las 20.45 h., por otra parte, tuvo lugar la acogida al legado pontificio, Cardenal Sodano, en la pza. del Obradoiro. Los peregrinos congregados allí no paraban de gritar; "¡Juan Pablo Segundo, te quiere todo el mundo!"... fue emocionante. Después, ya en el interior de la Catedral, tuvo lugar el tradicional lanzamiento del Botafumeiro que recorrió las bóvedas del templo con su majestuoso "subir y bajar", que un equipo adiestrado manejaba perfectamente ante el asombro de los que llenaban la Catedral...
    Mañana, el Cardenal de Madrid presidirá a las cinco de la tarde la misa de peregrinos en la Catedral de Santiago de Compostela.
  • Día 7-8 de agosto de 1999

    De nuevo la lluvia ha amenazado con cargarse la estancia de la peregrinación en Santiago. De hecho, se han tenido que recoger todas las tiendas de campaña del Monte del Gozo por la gran cantidad de barro acumulado, y los jóvenes se han tenido que distribuir a lo largo de las galerías y los porches... sin embargo, han continuado las actividades, fundamentalmente, las catequesis.
    Además de los actos protocolarios de rigor, el plato fuerte ha sido la Eucaristía celebrada en la Catedral a las 17.00 hs., presidida por el Cardenal de Madrid, al que acompañaron más de veinte obispos, y concelebraron más de doscientos sacerdotes. El templo estaba abarrotado de peregrinos y fieles que siguieron la celebración, que duró una hora y media, con un silencio emotivo hasta la conclusión de la misma. Durante la homilía, el Arzobispo de Madrid aludió a la importancia de la fuerza del cariño y el amor que ha de acompañar la vida del cristiano... el peregrino es consciente de la necesidad de ayuda ante las dificultades y los obstáculos del camino.
    Y como lo prometido es deuda, hablaremos de lo que han supuesto los "chupichous" durante el Camino a Santiago. Para ello hemos contado con la ayuda de Oscar y Javier, seminaristas de Madrid, encargados de organizar semejantes eventos. Alguno puede preguntarse: ¿qué es un "chupichou"?. La cosa es sencilla: un "chou" (del inglés, "show") muy "chupi". Esto es, un "buen espectáculo". Otro puede preguntarse: ¿y quién se ha inventado semejante palabra? Pues, siendo sinceros, todo nace en una comunidad del Seminario de Madrid.
    Que nadie se extrañe. Ocurre que a uno de los miembros de esta comunidad le llamaban "chupi" porque siempre utilizaba para todo esta palabra. Un día tuvo la idea que en los cumpleaños no sólo debía haber la entrega de regalos, sino también una pequeña "velada" familiar (con una poesía, una canción, una broma, etc.). Entonces la cosa estaba clara: se haría un pequeño "show", y por ser iniciativa del "chupi", sería el "chupìshow", o como ahora lo decimos, más a la española, el "chupichou".
    Todo esto para decir que los chupichous en el camino de Santiago han sido todas las actividades lúdico-festivas. Bueno, algunas más festivas que otras, porque las levantadas de cada día también eran tarea de la comisión de chupichou, aunque a muchos el tema de levantarse no les hiciera ni pizca de gracia. Al final, siempre se busca el mejor criterio: "levantar al otro como quisiera que me levantaran a mi". Es decir, del modo más agradable posible. Lo importante era comenzar el día con una sonrisa.
    Otra labor de los chupichous era preparar una pequeña entrega de regalos a los sacerdotes y alcaldes de las localidades por las que se iba pasando. Se solía hacer después de la misa, donde con aplausos, los sacerdotes y alcaldes respectivos recibían una placa especialmente diseñada para este fin, que daba las gracias por la acogida y la ayuda prestada a la Peregrinación, y que estaba firmada en nombre del Cardenal de Madrid.
    Y, por fin, el trabajo más arduo: preparar algunos festivales y un gran encuentro diocesano en Santiago. El festival más entrañable fue realizado en nuestro paso por Villalba. Por la tarde, D. Antonio María Rouco presidió la Eucaristía en un auditorio especialmente preparado frente a la casa parroquial. Después, empezó la fiesta: canciones, magia, una representación humorística,... ¡hasta gaiteros!. Fue una tarde preciosa en el pueblo natal del Cardenal de Madrid.
    Ya en Santiago, festivales y el encuentro diocesano. Tuvo dos momentos: uno por la noche del 3, y otro por la mañana del 4... fiesta grande: más magia, humor por parte de un grupo que imitaba a "Les Luthiers", chistes (y "azules", porque no eran ni sexistas, ni racistas), experiencias de gente de la peregrinación, representaciones teatrales, baile, mimos, cantautores, un grupo musical agustino llamado el "hombre del 3", etc.
    Todo con un sentido más profundo que una simple diversión. Se buscaba reflejar en cada representación artística la huella de un Dios que, además de Verdad y Bondad, es Belleza. Se quería decir al mundo, y recordarnos entre nosotros, que podemos cambiar para ser hombres nuevos, más libres, más felices... todo aquello que Dios quiere de nosotros. Por eso el lema del encuentro fue: "Mostremos una humanidad nueva".
    ¿Anécdotas?, cientos de miles que un día narraremos. Lo importante es que todo ha salido bien. Y no conforme a lo planeado, que cualquier parecido con lo ideado, lo real ha sido pura coincidencia, sino porque, para los que se han encargado de organizar esta "historia", han experimentado que Dios ha hecho de las suyas. Como El ha querido. Y si esto es así, ¿qué cosa mejor podría ocurrir?. ¡Ah!... no podemos olvidar la reina delos chupichous, la canción del... "paparaba, paparabapapa paraba, paraba papa, paraba papa papa, papa, ¡olé!" (se canta con melodía de pasadoble).
    Para terminar la narración de este día siete de agosto, decir que algunos madrugaron temprano para dar el abrazo de rigor a la imagen de Santiago en la Catedral... a las 7.30 hs. de la mañana ya se había formado una larga cola que llenaba la plaza. Abrazar al Santo y visitar su sepulcro supone, en cierta manera, la culminación de un peregrinar pero, a la vez, el comienzo de un compromiso: renovar nuestra fe con el convencimiento de que seguiremos caminando, pero no solos, Cristo nos acompaña, y allí donde estemos nunca nos dejará solos...
    Mañana tendrá lugar, como cúlmen del Encuentro Europeo de Jóvenes, una Eucaristía, presidida por el legado pontificio que, debido a la lluvia, se trasladará a la plaza del Obradoiro....
    Y el peregrino vocero se despide hasta la próxima Peregrinación (quizás la del año 2000 a Roma)... ¿nos iremos tristes de vuelta a Madrid?, suponemos que sí, por la gran cantidad de gente que se ha conocido y con la que se han compartido tantos sentimientos y, fundamentalmente, una misma fe en tan diversidad de caracteres, maneras de ser y costumbres. ¿Ha habido fallos?... quizás algunos imprevistos (por supuesto que la lluvia ha sido algo imparable), pero lo esencial, lo que está en el fondo del corazón de miles de jóvenes, es algo irrenunciable. El Papa dijo en una ocasión: "No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo"... los jóvenes que han peregrinado a Santiago han abierto esas puertas, y se han encontrado con Jesús, con la Iglesia y sus pastores que han caminado junto a ellos. Todos compartimos una misma llamada: peregrinar en este mundo, esta Europa que se adentra en el tercer milenio, a la vez que transformarlo para hacerlo de Cristo. El mañana está "aquí y ahora",... porque "en tu palabra podemos".

Horario

  • De lunes a viernes: 9:30 - 14:30 
  • Martes: 17:00 - 19:00
  • Sábado y Domingo: Cerrado

Dónde estamos

  • Pza. San Juan de la Cruz nº 2B 1ª planta. 28003 Madrid (España)
  • Teléfono: 914561340
  • Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Top
Nosotros usamos cookies para le funcionamiento de nuestra web. Si continúa usando esta web, significa que da su consentimiento al uso de nuestras cookies Más detalles…